miércoles, 3 de octubre de 2012

Menino TRÍO!!


Trío 1: Kike, Syl y Coke
Pensé que nunca llegaría el día en que alguien me propusiera un trío. Pero llegó. Si a esa grata sorpresa le unes que dicho trío va a estar formado por dos tíos y servidora...pues como que el botón ON de la fantasía y la imaginación se ponen en marcha cual piloto automático.

Pero en esta vida, ni es oro todo lo que reluce, ni todos los gatos son pardos, ni todas las astillas son iguales al palo. Así que mi gozo en un pozo.
El trío en cuestión, era para formar equipo y participar en el Raid montañero de Andilla, donde este año celebraban su carrera con la única intención de recaudar dinero y ayudar a la repoblación de las miles de hectáreas quemadas este pasado verano.
Solidaria que es una...no pudo decir que no.
Trío2: Sergio, Cris y Alfonso.
Pocos días después, más amigos de mi tropa, decidieron unirse y batirse en duelo con nosotros.
Trío contra trío...trío de ases (el trío1: els meninets) contra trío de sotas (trío2: el menina plus).
A partir de ahí las risas fueron constantes, pues ya solo a través de mails estuvimos tejiendo estrategias para conseguir vencernos los unos a los otros...(con más imaginación y fantasía que si los tríos hubiesen ido por los derroteros que tocaba).

Coke y yo, teníamos claro desde el principio que el trío 2 nos pegaba mil vueltas...pero también sabíamos que el super competetivo de Kike, iba a luchar con uñas y dientes contra toda adversidad posible para poder verse vencedor.
La única manera de que eso pudiese suceder, era contando hasta el tiempo de trayecto en coche en el viaje de ida y el de vuelta, ya que les dimos esquinazo nada más salir en ambas direcciones.

Entre la ida y la vuelta, pasó de todo y viví sensaciones muy variopintas. Disfruté de la gran luna llena dejándose acariciar por el amanecer mientras escuchábamos a "The national" a toda castaña en el coche, sentí enormes ganas de llorar al ir acercándonos a Andilla y ver la barbaridad de hectáreas de naturaleza muerta por el fuego (aún olía a incendio tras casi 2 meses), me reí de los nervios pre-carrera de Kike y de Cris, de la profesionalidad de Alfonso haciendo calentamiento mientras nosotros hablábamos de tríos (de los otros) y de mi encuentro face to face con dos corredores mientas meaba.

La carrera constaba de 39kms repartidos entre los 3, el atleta 1 (en mi equipo: yo), hacía 9kms, el atleta 2 (Coke) hacía 12 kms y el atleta 3 (kike), 18 kms. Cris, Sergio y Alfonso respectivamente en el trío2.
Mi única pena es que sabía que eso me llevaría a tener que correr más sola que la una...¡¡¡y no poder hablar!!!...aún así, tuve suerte y me uní a una chica muy simpática con la que compartí varios kms de charla y ánimo.

Todo estaba muy bien señalado, pero en mi tramo, recorríamos unos cuantos kms por montaña quemada donde hasta los senderos se habían esfumado. Cuando ya fui sola, hubo momentos en que tuve que parar a buscar con la mirada por si veía a algún corredor a lo lejos ya que no sabía ni por donde tirar. Al final llegué en 1h06 sin excesivo cansancio, sin dolores de espalda ni de nada y lo que es mejor, siendo alcanzada por Coke y entrando juntos en meta. Qué alegría más grande me entró!!

Ahí ya nos pusimos los 4 (Cris, Coke, Sergio y yo) a dar buena cuenta de la cantidad de comida y bebida que habían puesto a nuestra disposición, mientras esperábamos a Kike y a Alfonso llegar de sus 18 kms.

El show final lo dió Kike (como siempre) que en su afán por ir más rápido que el viento e intentar ganar a todo el que se cruzaba por su camino, tropezó con una piedra en plena bajada y se dió de bruces contra la montaña, siendo arrastrado incluso varios metros. Cuando apareció por meta y vimos su cara, ya sabíamos que algo no había ido bien. A medida que se fue acercando, lo tuvimos claro...ya no era Kike, sino el Ecce Homo. Sangraba por la rodilla, por el cuádriceps, por el pecho, la camiseta agujereada...en fin...ni recién llegado del batallón. Al cabo de un rato ya nos estábamos muriendo de la risa de oír cómo lo contaba...y es que es difícil describir hasta donde llega la locura de Kike, porque es realmente único para todo.

Según sumado por él, con coche incluído, ganó el trío 1 por rapidez en carretera y por el buen saber hacer despistaor.
Según contado por la organización (contadores algo más cabales y lógicos), ganó el trío 2 por goleada, por penalties, por capacidad física y pulmonar y porque son de otra especie a la cual el trío 1 no pertenece.
All together now♪♪♪
Para rematar el día, nos fuimos todos (con parejas y niños) de comilona gallega (lacón con grelos) preparada con mucho cariño por mi Juanito. Y es que eso es lo que tiene correr...que después siempre entra hambre, ya sea de comida, de dúos o de tríos.


3 comentarios:

Amig@mi@ dijo...

Me alegro de que disfrutaras así. Si además de ser solidario, sirve para que os divirtais pues mejor que mejor.
Un abrazo

Genín dijo...

Después del ejercicio y la comilona, un sexteto no os hubiera venido mal, claro que la digestión peligraba...jajaja
Besos y salud

Carlos J. Utrilla dijo...

Me habías asustado, mujer. No me puedo creer lo del trío... que no te lo hubieran propuesto antes, digo.

Con trío o sin él (en este caso con, pero sin) lo importante es disfrutar. Y eso sí lo hiciste.

Un abrazo.