miércoles, 19 de diciembre de 2012

Azuébar again

Con esta cara de felicidad acabé la carrera. Si llego a sonreír más, se me juntan las muelas con el pescuezo!!!
 
Pensando en cómo empezar a hablar de esta carrera, lo primero que me viene a la cabeza es...que Azuébar es espectacular. Y es que lo es. De las carreras más bonitas que he corrido por Castellón sin duda. Su recorrido es realmente precioso, con bastantes kilómetros por sendas rodeadas de árboles enormes que te hacen sentir el olor a naturaleza y a tierra húmeda como parte de tu interior.
Los primeros 4 kilómetros subiendo por asfalto se hacen algo pesados, pero viniendo lo que viene después, vale mucho la pena que te hagan ir hasta allí desde el pueblo.

Ya la corrí el año pasado, pero en mi mente se mezclan tantos caminos, tantas cimas, tantas montañas, que hasta que no voy por su trazado físicamente, no recuerdo ni cómo era.
Así me pasó, que estando por esos kilómetros salvajes de subida que hay tras los senderos, yendo en fila india tipo santa campaña, me preguntó un chico: ¿ésta la has hecho alguna vez?...y al decirle que sí, llegó la pregunta del millón: ¿y falta mucho para llegar a la cima?...a lo que contesté: "pues aunque parezca surrealista que la hiciese el año pasado, la verdad es que no tengo ni idea!!!".

De hecho, tras la cima, me llevé la misma sorpresa que el resto al comprobar que aún existía un repecho añadido que te hacía casi llegar a tocar el cielo.

Aún con todo eso, no es con lo que me suelo quedar de las carreras, de ahí que luego olvide los caminos (pienso yo) y los tiempos... y por supuesto en ésta, no podía ser menos.

Poco después de empezar la senda, me alcanza una chica.
Hablamos un poco pero volvemos a separarnos.
Así vamos sin parar, haciendo la goma y aprovechando para hablar cada vez que nos juntamos.
En la subida, va detrás de mi, muy cerca...por lo que un par de veces la invito a adelantarme porque a mi la lengua ya me llega a los pies.
No quiere.
Me pide que siga yo delante que así le voy marcando el ritmo y prefiere seguirme.
Paramos en el avituallamiento del km 11.5.
Me informa de que es su primer trail, que ella solo ha hecho asfalto y máximo 12kms, por lo que está muy ilusionada con acabar.
A partir de ahí montamos un tándem y no sé si por sentirme responsable de repente de su carrera más que de la mía, empiezo a marcar un ritmo constante...y a esforzarme como si fuésemos las dos a ganar.

Lo dí todo. Ella también. En el avituallamiento del kilómetro 16.5 paramos a beber y ya estamos las dos emocionadas de nuestro esfuerzo y compenetración. 
Faltan 3.5kms. Ya está hecho y aún tenemos fuerza para apretar al máximo hasta el final.

No sé en qué momento, dejo de oírla tras de mi, pero falta tan poco que sé que va a llegar sin problemas.
La última subida a meta es apoteósica, aparte de bestial para después de los 20kms, pero como se junta medio pueblo allí para animarte y darte fuerzas pidiéndote que no pares y que sigas corriendo...pues sigues corriendo. El corazón a medio camino entre el pecho y la garganta. Las piernas a medio camino entre la dureza y el calambre. Pero llegas.
Siempre se llega si se tiene claro que se va a llegar. Así son todas las metas en la vida, el camino para alcanzarlas lo trazamos nosotros.

Cruzo. Feliz. Espero. No llega. Voy a por agua. Vuelvo a meta. Aparece.
Nos abrazamos y damos besos de alegría como si fuésemos amigas de toda la vida. A ella le tiembla la voz al decir..."ha sido muy emocionante, gracias".
"nada que ver con el asfalto" añade. Se emociona. Yo también.

A las endorfinas las tengo bailando flamenco, dando volteretas y palmas, incluso cantando por soleares y ellas son las que hacen que vuelva a casa con la música a tope en el coche, con los ojos llenos de lágrimas de tantísima alegría y con una sensación única..."yo de mayor, quiero seguir siendo cabra".

Pd1: también me quedo con el super abrazo, con levantamiento por el aire incluido, de mi amigo Carlos (Kamax) antes de la salida, que hacía mucho que no veía. Es un amor de hombre y le tengo un cariño inmenso.

Pd2: la carrera iba dedicada a mi sobri Julia♥, que cumplió 11 años. Directa me fui a su celebración, donde para rematar el cansancio de mis piernas, nos pasamos la tarde ensayando juntas (y la linda Sara), nuestro baile para la próxima Nochebuena...pero eso, ya será otra historia.

Pd3: me voy de vacaciones hasta el año que viene (yujuuuuu), así que a todos los que me leeis, os deseo unas super felices fiestas. Disfrutad al máximo, que de eso se trata la vida.


4 comentarios:

Sylvie Blanco dijo...

Para los interesados en tiempos y demás, fueron 20kms con 800 metros de desnivel positivo en 2h49.

Trapatroles dijo...

Felicidades por la carrera y BON NADAL

Genín dijo...

Muy emocionante la entrada, la he disfrutado mucho!
¡Que disfrutes como una enana de las vacaciones!
¡Felices fiestas!
Besos y salud

Amig@mi@ dijo...

Qué disfrutes y que sigas tan feliz. Vaya pedazo de sonrisa!!!
Feliz Año!!
Besitos!!