miércoles, 31 de octubre de 2012

Las super-girls solidarias

Julia, Luna y Syl, minutos antes de empezar (Luna ya enfadada de saber que iba en carro).
El pasado sábado 27, vivimos un día solidario por partida doble.

La mañana empezó con la 1ª edición de la carrera popular contra el cáncer de mama en Alzira. A la vez que 1ª edición, se trataba de la 1ª carrera en que mi niña iba a participar. Yo estaba ilusionada, pero ella, mil veces más. Desde que se lo dije hasta el momento de la carrera, debió recorrer varios kilómetros por el pasillo de casa. Puestos en línea recta, fijo que habría competido con el AVE hasta Madrid.

Aún con ese entrenamiento a sus espaldas, 4 kms para una niña de 2 añitos, hubiese sido un poco salvaje, por lo que decidí llevarla sobre ruedas hasta los últimos 200 metros en que la bajaría para el momento apoteósico de llegada a meta.  Eso en mi mente era algo sencillo y lógico…pero claro…en la suya, no.
“mami, yo quero baixar”…”mami, yo quero corre”…”mami, tesabor (por favor), quero corre un poquito”…y así, una y otra vez tipo disco de vinilo rayado hasta que le expliqué que la carrera era demasiado larga para ella y que bajaría cuando faltara poco para no cansarse mucho. Me entendió y esperó pacientemente. Menos mal que cuando yo hablo, no pasa un carro!!
Pero lo mejor estaba por llegar. A 200 metros de meta, la bajé. Julia cogió el carro y yo cogí a Luna de la mano. Llegábamos al final, por lo que la calle estaba llena de gente a un lado y al otro aplaudiendo sin parar. Luna corría a la vez que reía con un entusiasmo inigualable, sintiéndose campeona al verse rodeada de gente y aplausos…pero su gozo acabó en un pozo, en el mismo momento en que nuestros pies echaron el freno.
“buahhhhhh, buahhhh, buahhhh”… “yo no quero acabar, mami, quero corre”….”buahhhh, buaaahhhh”, así que nos tocó hacer más distancia que nadie y seguir hasta cansarla por todas las aceras de los alrededores.
Mi sobri, que piensa más con la cabeza que yo, me dijo: “tenías que haberla dejado correr desde el principio, seguro que así habría pedido subir al carro antes del 1er km”. 
Y tenía toda la razón, que por lo visto ese final inacabado para ella, ha encendido la energía runneadora y ahora quiere ir corriendo a todas partes!!!                                                                       

Club Triatló Algemesí, minutos antes de iniciarse el tri solidario.
 
Por la tarde, también con mi sobri. Fui al triatlón solidario que organizaba mi club dentro de la jornada deportiva “Pobreza 0”. Mi sobri hizo de reportera, yo de apuntadora de vueltas en uno de los carriles de la piscina. Nos lo pasamos genial, como siempre que me junto con la cuadrilla de ironmanes del CT Algemesí, que más que compis de un club (que yo ahora mismo de triatleta tengo lo que de rubia de bote), son muy buenos amigos.

En este caso, mi Luna no pudo imitar tanto deporte junto y decidió optar por el baile. Mientras iban llegando los participantes a meta, al son de la fuerte y marchosa música de los bafles, ella lo dio todo con sus vueltas, sus pasos laterales y sus agachaditas.
No creáis que eso me hace mucha gracia, que al verla, mi mente volaba por si sola al futuro y la imaginaba subida en todos los pódiums de la ciudad.

 
¡¡¡Castigada sin salir hasta los 30!!!!

3 comentarios:

Genín dijo...

Yo creo que a Lunita, le va la marcha como a su mami y no aguanta quietos los pinreles...jajaja
Besos y salud

Amig@mi@ dijo...

Jaja, me has hecho reír imaginandola. Te ha salido deportista, la niña. A partir de ahora tendrás que contar con ella para más de una carrera. Jaja.
Besos

Carlos J. Utrilla dijo...

Condenada al oscuro y maravilloso mundo de las largas distancias... desde pequeñita. Luego dirás que no tiene vuelta atrás.

Me alegro que disfrutéis tanto. Un beso.