martes, 3 de julio de 2012

Marxa nocturna de nisesabe los kms


                 Con mi compi JoseRa un rato antes de empezar...como véis, sin imperdibles!
Entrada en meta, tropecientas horas después, riéndonos, porque reír era lo más aconsejable (eso, o enganchar del cuello a alguien de la organización). En primera fila, de izq a dcha, Basi, JoseRa y yo.

Tras prácticamente 6 meses sin ponerme un dorsal, era imposible que mi ilusión se fuera al garete por cualquier cosa. Motivos hubo, pero hoy en día y después de haber vivido en pocos meses muertes muy dolorosas, tengo claro que hay que tomarse todo con el mayor humor posible y disfrutar de lo que se hace por el mero hecho de tener la suerte de estar vivo y sano.

La organización de la carrera de montaña nocturna del Genovés fue desastrosa, al igual que según tengo entendido lo fue el año pasado, pero yo no puedo decir otra cosa que mi verdad...y es que me lo pasé en grande.
Me lió un compi del curro que es corredor. Él sabía que yo me estaba dedicando estos meses a fortalecer espalda y demás miembros anti-hernia, por lo que le fue fácil convencerme con las palabras mágicas "hay versión caminantes de 16 kms y la luna va a estar casi llena, te vienes?".

La noche no empezó ya muy potable para la organización, siendo pocos inscritos como éramos, la mitad nos quedamos sin imperdibles. Esperando que trajesen más (que nunca llegaron), se retrasó la hora de salida 10 minutos más de lo previsto.
Menos mal que teníamos allí a Basi, una corredora de 65 años amiga de mi compi, que buenamente compartió los suyos con nosotros.

Ir a una carrera de montaña con caminantes es una historia, ir con corredores, es otra muy distinta. La madre que los parió!!!...salimos como alma que lleva el diablo!!!...y hacia arriba, para no aburrirnos ya desde el principio!!...Si no llego a cenar a la hora de las gallinas con mi chica, me sale la cena por las orejas!!. Por si la subida y la velocidad fueran poco, teníamos otro handicap porculeador, el calor era asfixiante, casi irrespirable (más tarde supimos que era debido a que teníamos el fuego que ha arrasado con miles de hectáreas de montaña valenciana, muy cerca).

Entre sube-bajas, charlas, risas sin parar y conocer gente, el tiempo pasó volando hasta bastante avanzada la carrera. La anécdota de la noche fue que tras cruzar el río, todos paramos para refrescarnos y yo que me estaba meando (qué raro!), le dije a mi compi..."porfa, aguantame los palos que voy a apagar mi frontal y mear ahí detrás". De repente el grupo entero decide ponerse en marcha y justo el camino seguía por donde yo estaba agachada en plan gallina cloaca. Todos los frontales hacia mi!!!...¡¡¡reina por un día!!!!...cuanto nos pudimos reír!!!...

 A partir del km 12 o así, todo empezó a tomar otro color. Nos habíamos juntado más de 20 personas y cada una empezó a opinar de una manera distinta sobre el camino tomado (yo creo que todos menos yo que entre la oscuridad y que no conocía esas montañas, no sabía si estaba en el Genovés o en la conchinchina pirenaica). Empezamos a subir y a subir y a bajar y a bajar y volver a subir y a subir...hasta que ya en una cima allá donde cristo perdió el mechero, fueron parando todos, nosotros, más los que iban delante, más los que venían por detrás. Conclusión...era imposible que fuera ese camino, si teóricamente nos debían quedar 3 o 4 kms desde hacía una hora y el Genovés lo señalaban 3 montañas hacia el lado contrario, algo iba mal. Nos habíamos perdido.

Gabinete de crisis, todos a opinar en plan Rodrigo de Triana "tierra a la vista!" señalando con el dedo. Al final, llamada con móvil a la organización, explicaciones varias, unanimidad y ese veredicto que nadie quería oír..."hay que volver por donde hemos venido".
Era el peor tramo de toda la carrera y lo íbamos a hacer 3 veces!!! (había balizas porque había sido parte del recorrido, pero no porque lo fuera en ese momento)...increíble pero cierto.

Cuando llegamos a la bifurcación donde habíamos errado, vimos que la baliza cerraba todo el camino por el que SÍ había que ir. Nosotros culpamos a unos chavales que habíamos visto merodeando la zona al subir, pero los corredores de 32 kms que fueron por otro sitio, tuvieron muchos más problemas que nosotros, por lo que ya no sabemos si fueron unos u otros, lo que sí sabemos es que en vez de 16 kms debimos hacer medio maratón.

Para mi fue un aventurón y la verdad es que disfruté lo que no está escrito de principio a fin.
A parte de todas las vivencias de esa noche, conocer a Basi fue un gran regalo. Nunca había visto en mi vida a una mujer de 65 años con esa fuerza, esa valentía y ese espíritu de superación tan gigante. Nos pegaba mil vueltas a todos y los que entrenan con ella habitualmente contaban que no se pierde ni un solo entrene y que todos los acaba sprintando.
Yo charlé con ella toda la carrera, porque además de fuerte, era simpática y habladora hasta decir basta. Su fortaleza le viene desde pequeña, que vivía en las montañas de Chequia y solo para ir a comprar el pan, ya tenía que recorrer 7 kms para ir y 7 para volver. Hablamos de mil cosas, hijos, nietos, maridos, amor, matrimonio, embarazos, enfermedades, retos...y sin duda alguna me quedo con un comentario que le hizo a su doctora cuando le dijo que dejase ya de correr este invierno pasado al ponerse muy malita "mientras me lata el corazón y se me muevan las piernas, nada ni nadie va a obligarme a parar". Yo de mayor, quiero ser como ella.

Pd: Esta caminata fue dedicada con todo mi amor a mi amigo Michel y a mi chiquitita Ángela, que nos dejaron los corazones encojidos estos meses. Siempre formaréis parte de mi y de mis recuerdos.

4 comentarios:

Sylvie Blanco dijo...

Se me ha olvidado decir que en una de las muchas bajadas, me giré el pie. Pensé que no había sido nada hasta el domingo cuando me levanté.
Tengo un esguince y voy coja, espero que no me dure mucho.

Anónimo dijo...

todo fue un desastre pero intentamos buscarle la parte buena y fue el compartirla con los amigos. recuperate

Genín dijo...

Me has dejado asombrado con esa señora, Basi, que barbara!
No sabia que hacían esas chapuzas las organizaciones de carreras...
Raro que no te dieran el premio a, "la meona del año"...jajaja
Mejórate pronto.
Besos y salud

Carlos J. Utrilla dijo...

Espero que no sea grave el esguince, mira que lesionarte en el regreso después de 6 meses...
Lo importante, ya lo sabes, disfrutar de cada experiencia y momento.

A mí me ocurrió algo similar en una carrera en Tarragona, pero era de día: en un cruce seguí al que iba por delante y al km o así que no se veía ninguna baliza. Ya me adelanté y le dije que no íbamos bien; paramos y en eso aparecen otros 5-6 corredores que nos seguían. Uno conocía la zona y al final salimos por otro lado. Como tú, si la carrera eran 16, el GPS me marcó 21.

Un abrazo y a mejorar de la dolencias varias. Pero sobre todo a disfrutar.