lunes, 23 de junio de 2014

Maratón nocturno de Chiva...ZZZzzzzzzz

Con mi querido Javi M. Él y su purito antes de cada carrera.

Con Pedro Mas (ese Sanus!!)

Con mi amigo Rafita, que llevaba ya 30kms en las patas.


Javi M. y yo en el bus hasta la salida

Javi, Silvia, moi y Rafita minutos antes de empezar

Mi bocadillazo de tortilla y yo, tras cruzar la meta. 
Cuando una mira la web de una carrera y se queda solo con 3 datos mataos, como pueden ser, distancia, lugar y fecha, después pasa lo que pasa…
Lo gracioso es volver a ella tras terminar y ver que todas las pistas de la locura que ibas a vivir, estaban bien claras…
¿Qué podíamos esperar de una carrera en la que el 54.5% del recorrido fuera “senda/zona técnica”...en la que hubiera tantos puntos de atención médica…o que empezando ya por el principio le llamasen maratón y tuviese 43.5 kms (que acabaron siendo 44.4)???...
Pues eso…que lo raro hubiese sido que aquello fuese fácil…

Llegar a Chiva y ver el fiestón que tenía el pueblo organizado, con disco móvil bakalaera, las calles llenas de gente, ambientazo por todas partes…y preguntar así al azar si sabían dónde era la entrega de dorsales de la carrera y que contestasen…¿carrera, qué carrera?...me hizo sentir ya, que a subnormaladas de esta calaña, nos apuntamos nada más que unos cuantos inconscientes.

De entre ellos, allí estaban mis amigos Javi Muñoz y Rafita Martínez (el primero habiendo corrido ya un trail de 20 kms esa mañana y el segundo habiendo participado en 3 carreras de 10kms durante el día)…Si, aún hay más inconscientes que yo.
Tras saludarles, me puse a buscar a Pedro Mas entre la gente, hasta que apareció y por fin pudimos conocernos. Gran chaval este Pedro…Somos Sanus, no podía ser de otra manera.

Rafa me presenta al grupito con los que había decidido ir (ya que a mí la noche me confunde y tenía claro que sola por la montaña no iba a ir) y allí entre risas y fotos, llegó la hora de salida del bus que nos iba a llevar al inicio de carrera.
Javi Muñoz y yo nos sentamos en última fila junto a Ashaman, en plan los bordes de la clase… y vamos todo el camino riéndonos y haciendo el aca.

Llega la hora, bajo el arco de salida nos juntamos todo el grupo para hacer piña y salvaguardarnos de los gamusinos (Silvia, Javi, Miguel, Rafa y yo).
Nos acabamos de conocer (excepto a Rafa que ha sido el nexo de unión) y ya nos estamos riendo de los frontales, luces traseras, relojes varios.
Música genial y super fuerte en medio del silencio de la naturaleza. Cuenta atrás todos a la vez…10, 9, 8…y salimos!

El recorrido empieza divertido, 4 kms hacia arriba, como quien no quiere la cosa…Vamos todos bien, tranquilos, todavía hablando y disfrutando.
Javi y yo nos vamos adelantando a ratitos, Silvia se agobia de ver que Rafa no está en su mejor noche para un maratón y no para de pedirnos que nos vayamos los dos, que se queda con ellos (Miguel y Rafa). Yo no tengo prisa y Javi no quiere irse solo, así que seguimos adelante juntos.
Casi todos ellos llevan unos frontales con mogollón de lumens. Yo, que creía que “la vista se me haría al entorno”, no veo tres en un burro con el mío y voy tropezando cada poco rato.
Mi torpeza corriendo con frontal llega a niveles insospechados. No controlo donde voy a pisar y eso me hace sentir insegura y limitada total, así que me viene genial ir a un ritmo más bajo.
Parece que Rafa se ha quedado atrás. Silvia le va pidiendo que abandone en el próximo avituallamiento porque no va bien. Si uno no se ve fuerte desde el principio, ponerle punto y final es lo más inteligente. Eres muy grande Rafa!.

Poco después Miguel también empieza a pasarlo mal, con vómitos y mareos. Seguimos y paramos sin saber realmente qué hacer. Silvia me dice que Miguel abandona y que se va a quedar con él en el avituallamiento del km 15. Le pego la paliza para que se quite esa absurda idea de la cabeza. Ella va bien y lo puede hacer, pero le agobia ser un “lastre” (palabras de ella) para Javi y para mí, además de dejar a Miguel solo.
Tenemos unos largos minutos de dar vueltas a la situación y finalmente Miguel se queda en el siguiente control de dorsales. Silvia se viene. Va llorando, asustada por cómo está Miguel de mal. 
La tranquilizo como puedo y seguimos los 3 sumidos en una oscuridad, silencio y cuestas totales.

Así, caminando, corriendo y parando, vamos juntos, contándonos la vida, conociéndonos y sabiendo de cada uno de nosotros. Nos reímos de ver que yo me consideraba un poco perro verde, pero Silvia resulta serlo más. Voy disfrutando mucho porque no me estoy esforzando en exceso, lo reconozco, pero como mi intención era entrenar muchas horas y no hacerlo sola, voy feliz de estar viviéndolo como pretendía. Silvia y yo competimos en caídas. Voy ganando 3 a 2, hasta que en la 3ª de Silvia, cae sobre una planta venenosa llena de pinchos y se hace el brazo a cruces. En el avituallamiento del km22, está la médica que me había presentado Javi Muñoz en la recogida de dorsales, que la mete en la ambulancia para curarla. El otro Javi y yo nos ponemos finos esperándola (almendras, plátanos, sandía…de todo) y charlando con los que han abandonado en ese avituallamiento.

Seguimos, y en un subidón allá por el km 24, nos encontramos con Héctor, un chico que va solo y que se apunta a nuestro grupo. Pasamos unos tramos muy complicados de cuerdas, abismos, zonas en las que prácticamente había que escalar. Yo en alguno paso un miedo del copón, pensando incluso en mi amigo Coke y en lo bien que hizo en no querer apuntarse (que tiene un vértigo gigante).
Javi ha tirado para adelante al empezar a hacerse de día y nos hemos quedado Héctor, Silvia y yo.
Unos kms más adelante, sobre el 29, empiezo a sentir un sueño tremendo…indescriptible la sensación. Sentía hasta mareo, con ganas de tirarme al suelo directamente y dormir. Vamos andando todo el rato y yo siento que he de correr para espabilar o algo. Voy tomando gel con cafeína pero me da asco y encima no noto el despeje que tenía que producirme.
Empiezo a correr con ganas y parece que voy despertando. Les dejo atrás pero me planteo correr sola y esperarles en el avituallamiento del km 32.

En este avituallamiento me río mogollón. Están con la música maquinorra a tope, de día ya, medio borrachos la mayoría, con sus botellas de alcohol casi acabadas. Bebo 2 vasos de coca-cola seguidos, como si me la quitaran. Cojo un sándwich de nocilla y me siento en una silla, me quito las zapas y los pinchos que llevo. Charlo con ellos. Son super atentos y encantadores. Allí hay otro chico que ha abandonado (otro Javi, era la noche de los nombres repes), que hablando conmigo decide que cuando lleguen Héctor y Silvia se viene con nosotros para intentar acabar.
Llegan los dos, cansados pero contentos de saber que sólo nos quedan 11kms. Comen también sándwiches de nocilla. A Silvia le entra otra llorera emotiva. Ya sabe que esto está hecho. A la falta de azúcar lo achaca ella.
Seguimos adelante los 4, caminando, poco a poco, subimos otro cuestón de 3 pares de cojones. De nuevo me viene el ataque de somnolencia. Les oigo hablar y yo estoy más pallá que pacá otra vez. Al llegar a la cima, les pido que trotemos otro poco porque es que me vuelvo a dormir a lo bruto (incluso pensaba… “parece que me hayan hipnotizado, ¿qué leches me pasa, con lo que aguanto yo de marcha???”!!)…
Sigo y sigo adelante, corriendo cual gacela y sintiéndome mucho mejor. Les pierdo de vista, pero es de día total, Silvia va bien acompañada y ya no me siento mal de dejarla.
En el km 38 viene el regalo de la carrera…una subida con un desnivel del 45% nada menos…Subo tranquila, pego la sudada del siglo, lo que no había sudado en toda la carrera y por fin…último avituallamiento. Por allí aparece Miguel, que está esperando ya a Silvia. Me alegra muchísimo saber lo contenta que se pondrá de verle bien.
Del 38 al final, km44.4, voy corriendo, estoy en la última cima, con una sensación genial…como si acabara de empezar la carrera. Envío energía desde las alturas a mis dos amigas Elena (Muñoz y Amat) y a mi amigo Manolo, para que los 3 se recuperen pronto y bien.

Ya estoy en Chiva y me animan los policías, también algunos jóvenes que probablemente, al igual que yo, tampoco se hayan acostado.
“200 metros” me dice un señor… “ya lo tienes” me dice otro.
Llego a meta y la gente que hay me aplaude mogollón. Me siento hiper fuerte. No me duelen las piernas, ni llevo las pulsaciones altas ni me siento desfallecer de sueño.
Una vez más, he conseguido llegar y como dice Louise L. en mi agenda, hacer realidad mis sueños.
“El mundo necesita de soñadores prácticos, soñadores que no se contenten con soñar, sino que tengan el firme propósito de hacerlos realidad.
Recuerda que todo empieza en la mente antes de materializarse. Sueña”.
Rafa, que nos esperaba en meta, me da un abrazo enorme que me llega al corazón.


Pd1: Espectacular organización. Amabilidad y simpatía a raudales. Me gustó mucho como se portaron absolutamente todos. La carrera era muy dura, muy técnica y con mucha tierra y piedras resbaladizas, pero me encantó ir.
Pd2: En cuestión de minutos me bebí al llegar 3 aquarius y me zampé un bocata tortilla tamaño brazo de Sansón. Esperé la llegada de Silvia, Héctor y Javi para darles la enhorabuena, así como a María (la coche escoba de la carrera), por tan buen trabajo de tiempos realizado.
Pd3: Llegué a casa sobre las 10.30 de la mañana…y por culpa de la puñetera cafeína…¡¡¡no me pude dormir!!!...


martes, 27 de mayo de 2014

Trail Font de la Figuera 2014

Raquel, Pepe y yo, preparados y listos...(más o menos)

Raquel, se quedó con ganas de hacer la carrera larga


Tras un sábado de celebración espectacular con todos mis amigos (cumpleaños gitano de mi Lunita con comida, merienda y cena), me fui a dormir con las mismas ganas de madrugar para ir a correr, que de que me dieran con un bate de béisbol en la cabeza. Tuve una lucha interna con mi mente que ni os cuento, pero finalmente la responsabilidad y esas cortas 8 semanas que me quedan para el ultra de Namibia, vencieron. Tenía que ir, si o si.

Soñé con mi amigo Michel (que falleció hace 2 años ya) y me desperté con una sensación de tristeza y vacío interior, que viéndoles la parte positiva, me sirvieron para no pensar ni en cómo era la carrera, ni en los kms, ni en el tiempo que haría.
Teóricamente iba a llover, así que hasta chubasquero me había preparado en la bolsa la noche anterior.

Salí temprano, tipo autómata, cogí el coche y cuando ya iba por la autovía, me di cuenta de que no sabía si conocía el camino. Miré de reojo mi móvil nuevo y todo sonriente y lleno de luces de colores me dijo que si llevaba gps, ni él mismo sabía dónde estaba. Un pensamiento ráfaga me apareció de repente: “como después de tanto rollo, no sepas llegar a la carrera, te autodoy una paliza que te vas a enterar”…

Pero llegué. Somnolienta total fui a por mi dorsal y unos calcetines de Lurbel muy chulos que nos regalaban. Mi amigo Rubén que estaba ayudando a la organización fue quien me los dio. Una alegría verte chaval.

De camino al coche para dejar el chubasquero (el cielo tenía la misma pinta de lluvia que yo de ganar la carrera), me encontré con mis amigos Pepe y Raquel (mi profe de estiramientos y  meditación, con su chica). Ya se animaba la mañana y esa penita que me acompañaba se iba disipando.

Ellos iban a hacer la sprint trail (de 10kms), pero como salíamos a la vez, nos pusimos juntos en la cola del pelotón.

 1, 2, 3 pollito inglés y a correr. En menos de 2kms ya estábamos en la montaña y con la primera cuesta (cuestón), llegó el embotellamiento. Aprovechamos para charlar y reír e incluso disfrutar del paisaje, que después con tanta piedra suelta en el camino ya sería tarea imposible.

Vamos juntos hasta el 1er avituallamiento, a partir del cual me planteo ponerme un poco las pilas y espabilar, que a mi aún me queda mucha carrera.

Voy un tramo largo con 3 hombres, con los que divago del calorazo que pega, de la sequía y hasta del color de los almendros. Con ellos llego a la 2ª subida.

Si la 1ª fue impresionante, no tengo palabras para describir la 2ª. Tú sabes aquello de que miras para arriba y no ves un final?...pues eso…
A medida que subes, más inclinación…y más y más…hasta tener que llegar a poner las manos en la tierra para no resbalar hacia abajo…vamos, lo que se viene denominando subir a cuatro patas.

Casi en el final, alcanzo a una chica y empezamos juntas a acordarnos de todos los inscritos en el libro de familia de los organizadores de la carrera. “Esto tiene que ser una broma”…decía ella.
Pero no, no era broma, ni siquiera un chiste malo…era la llegada al punto más alto de la carrera…(aunque no el último, que tampoco era cuestión de aburrirse el resto de kilómetros)…

María y yo nos presentamos, nos liamos a charlar y a conocernos y decidimos ir juntas hasta meta. A ella no le gusta correr sola y aunque a mí sí, también se agradece a veces ir acompañada. Se nos une Antonio (uno de los 3 con los que iba anteriormente) y formamos un trío tralarí bilingüe (valenciano-castellano, María es de Yecla) super animado, que da un nuevo color a la montaña.

Tenemos momentos para todo, bajonazo de María y tropezón con distensión en el tobillo incluido, mi necesidad meadera y cortazo con sangre en la mano que me hago con el dorsal y las gratas explicaciones de Antonio, que es de la zona y se conoce esas montañas como si fueran su casa.
La 3ª y gran subida se hace más digerible gracias a que él nos va indicando hasta las curvas y desniveles.

Llegamos al último avituallamiento, kilómetro 20.

Yo me bebo hasta el agua de los patos (virgen qué calor!!), María rellena su botella y nos mutuoinsuflamos energía para los 4kms restantes que por fin, son todos de bajada. Esto está hecho!

Y así, entre pitos y flautas, buen rollo y motivación continua, llegamos los 3 juntos a meta. Nos damos las manos. Nos abrazamos fuerte. Nos damos las gracias. 4h14 de amistad y esfuerzo. 

La vida te lleva por miles de caminos y en todos ellos te encuentras con muchas personas. Unos dejan de estar y te dejan huella (como Michel), otros, te acompañan un tramo y se apean (como María y Antonio)…pero todos, absolutamente todos, ya forman parte de tu estela.

 Pd: no conocía la Font de la Figuera y me encantó, tanto el pueblo en sí, como su gran carrera. Fantástica organización, muy buen ambiente y magníficas vistas desde los balcones del cielo.
Volveré.

viernes, 11 de abril de 2014

Trail Xàtiva relajadito, que es participio

Aquí la menda esperando a los amigos corredores. 

Coke, Nardo, Syl, David y Gado. Ellos sudaos tras la carrera. Yo relajada tras el paseo
Dispuestos a comerse el arroz al horno, bien merecido (grupo los chalaos)

Eufórica de forma y mente en Enero, me apunté al trail natura de Xàtiva (ciudad en la que trabajo y entreno durante la semana).
Era la 2ª edición. A la primera no pude ir y me quedé con las ganas.
Pero llegó Febrero y la fascitis de mi pie izquierdo quiso llamar toda mi atención. 
Y lo consiguió, la muy egocéntrica!
Así que en aquel momento pensé que de nuevo sería una edición fallida.

Llegó Abril y mi pie había mejorado barbaridades. Empiezo a correr ya y me siento muy bien, pero decido no forzar y en lugar del trail para corredores, hacer el trail para caminantes.
Bajar de golpe de 21kms a 12.5 tiene su aquel. No de relax precisamente, sino de sentir que el esfuerzo será mínimo y que no me ganaré ni el plato de arroz al horno que dan al terminar.

Pero joder con los caminantes!!!...Creo sinceramente que son más competitivos aún que los corredores!...De hecho, el 80% (por decir un número con el cual me quedo corta fijo) de los que vi a mi paso, corrió.
Yo que para las normas de juego soy muy cuadriculada, no corrí ni medio metro…y no por falta de ganas.
Ahora, eso sí…caminar, caminé como alma que lleva el diablo, más rápido incluso que el correcaminos en patines…que ya es decir.

Disfruté muchísimo. Llegué a pensar que a mí me iba mucho mejor lo de caminar que lo de correr, pues fui todo el tiempo cerca de la gente que iba en cabeza (y eso que muchos corrían), pero la verdad es que al terminar, tal como me dijo un amigo del grupo de los chalaos que hizo el trail corriendo… 
“pero si tu hoy ni has sudao!!...a mí no me cuentes películas, que a ti te gusta más el barro”…(no digo la palabra exacta que dijo que es un pelín malsonante).
Y es cierto…eché de menos llegar exhausta a meta. Sentir la adrenalina fluir a raudales. Las piernas temblar. El corazón desbocado. Me gustó la caminata, pero es verdad que me gusta más el barro.
Démosle barro al cuerpo pues!

Pd1: Alegría fue también ver al equipo Sanus Vitae, con las palabras siempre optimistas y alegres del mister, así como a compañeros de trabajo que también participaron.

Pd2: Un pasito más hacia Namibia. A 100 días del reto, las pilas tengo cargadas a tope. 
Barro no sé...pero lo que es arena...

miércoles, 26 de marzo de 2014

Rolfing, Punción seca y Fascitis

Hola, me llamo Sylvie y tengo fascitis plantar desde hace 1 mes y medio.

Después de leer a tantos corredores afectados por este mal mayor, pienso que casi se podría montar una sociedad anónima a la que poder ir a lloriquear y desahogarse con el "mal de muchos, consuelo de tontos".

El pasado mes de Febrero, tras un entrenamiento de 2h por montaña, llegué a casa con la sensación de que alguien le estaba prendiendo fuego a mi arco plantar.
Las fallas no habían empezado y de entre algunas piedrecillas del camino, no se encontraba ninguna colilla encendida... ¿a qué se debía entonces esa molestia porculera?


Pronto obtuve respuesta...fascitis plantar al canto. El primero en informarme desde 400kms de mi casa, fue mi amigo Greyecillo, que es siempre mi enciclopedia personal (más que el google, que ya es decir), sabe de todo el tío...
En cuanto pude, fui a lo que según el trauma tenía que ir...y vamos, que las sesiones de electroterapia, no sé qué historias de láser y demás artilugios...no me hicieron ni cosquillas.

Mi hermana llevaba aconsejándome un par de años ya, la visita a un rolfer, ya que a ella le había ido muy bien tiempo atrás...y como sabía que de lo que se trataba en el método Rolfing, era de liberar las fascias, pues para allá que me fui pitando.
Son 10 sesiones porque han de ir trabajando las fascias de todo el cuerpo. Solo llevo 2 y la verdad es que de ambas salí alucinada. En la 2a, sobre todo, que se dedicó a mis piernas, flipé en colores.
Al salir ya no me dolía absolutamente nada. Es un método holístico, en el que se producen cambios físicos pero también pueden ser psicológicos. Esto lo digo por los escépticos. Yo lo soy y creo que por eso no había ido todavía...pero la verdad es que me estoy sorprendiendo mucho de conocer las razones de mis posturas (sin que el rolfer me conozca de nada) y cómo es posible modificarlas.

Al no dolerme nada...y como los corredores somos como somos y la palabra parados solo nos suena al 26% que tenemos en España...pues salí a correr. Y aunque la verdad, dolor no tuve ni durante ni después, sí me noté que de vez en cuando me venía un pinchacito en el arco plantar a partir del día siguiente.

Aquí fue cuando decidí ir al matadero y cogí cita con un fisio practicante de la punción seca.
Fui ayer. Me clavó agujas y las remeneó, desde mi cadera hasta mi pie, pasando por el culo, isquios, gemelos, psoas, tibial posterior y...susantamadre qué daño me hizo por todas partes!!!
No vi las estrellas, creo que directamente llegué a tocar con las manos toda la vía láctea!!
Igual es que soy muy quejica, que también...pero vamos, que el fisio al ponerme una de las agujas del pie llegó a soltar..."pobreta" (lo diría por algo, digo yo...).
Salí de allí, que si me hubiesen cortado la pierna, habría caminado bastante mejor.
Y encima él insistiendo..."pero apoya bien, no cojees, camina normal"...pero ¿cómo se hace eso cuando como decía aquel..."no me siento la pierna"?????

Hoy no noto el pinchacito ni nada...(bueno, el gemelo como con agujetas)...y aunque ya tenía que correr según el fisio, esperaré a mañana, que lo peor de la puñetera fascitis, es que te lleva a estar acojonado todo el santo día...vas tipo deshoje de margarita...ahora me duele, ahora no me duele...

Si no tuviera la ultra de Namibia a la vuelta de la esquina (Julio parece estar lejos pero se llega en un ná y menos), no me preocuparía ni la mitad. Vamos, que yo problemas de tirarme a la bartola (o al bartolo en mi caso) unos cuantos meses, no tengo...pero teniendo inscripción y vuelo pagados, pues como que a una se le ponen los ovarios de diadema.

Tengo a mi hermana, acompañante pomponera inigualable, leyendo sobre Namibia, hablándome en inglés para practicar y queriendo hasta entrenar un poco para corretear por allí conmigo algún que otro rato. Con ella cerca imposible tener dudas de nada. Yes, we can!
¿Se puede tener más suerte que con una super sister como la mía?
Añadido a todo esto, con ella ando metida de lleno en cuidar mi mente a la vez que cuido mi cuerpo y eso me hace llevar hasta la lesión de una manera muy distinta. I am happy. Very happy. Y oye, que aunque me apetece muchísimo correrla, si por una de aquellas tuviese que acabar yendo a Namibia a disfrutar de África, del desierto, de los animales salvajes y de meditaciones inigualables, pues sería porque tiene que ser así y no le daría más vueltas.
Como dice un compi mío del curro, soy una flower power!!!

Y que así sea por mucho tiempo!

Pd1: Quiero agradecer los consejos y el cariño recibido de ex-fascitiosos plantares como Andrés (mechitas), Jaimito (runnerwolf), Ángel (benalaz)  y muchos otros corredores amigos de Alzira que también la han sufrido y me han contado sus experiencias (yo ni conocía los síntomas de una fascitis y empiezas a hablarlo y va y la ha sufrito hasta el gato!!).

Pd2: Por otra parte, contar que mis amigos Miguel y Tere no nos acompañarán en esta aventura tal y como planeamos, ya que poco después de inscribirnos, a Miguel le diagnosticaron una fractura tibial que le iba a dejar sin correr unos cuantos meses. Según sé, parece que ya está bastante recuperado, así que en breve podrá volver a soñar con nuevos retos. Suerte amigo!

miércoles, 22 de enero de 2014

Trail de Barxeta 2014

Conocí al grupo de los "chalaos", amigos de Coke. Encantadores todos a la par que divertidos.

Con mi Carlitos al que hacía muchos meses que no veía. Un gran amigo de abrazos únicos!

Era la tercera edición de la carrera de montaña de Barxeta. No había ido a ninguna y la verdad es que me llevé un muy buen sabor de boca. 

Creo que de entre las razones principales está el reencuentro con muchos amigos (Carlitos, Rakala, algunos compañeros de mi curro actuales y pasados y hasta mis compis del tri), así como también el conocer al grupo de los "chalaos" o a Manu Zafra. 
Y como no, el tener conmigo a mis amigos Coke, Cris y Sergio.
La verdad es que los amigos forman parte de todo lo que uno siente cuando va a una carrera, son parte del paisaje, de las cuestas y hasta de la meta. Sin ellos, sin duda alguna, un día de carrera tendría mucho menos sentido.

Me encantó Barxeta. La organización me pareció muy buena desde el principio. 1500 participantes y recoger el dorsal en cero coma...ya dice mucho de ella.
La carrera es muy bonita y da pie a disfrutar mucho de correr (cosa que en algunas no pasa...que casi te dedicas más a escalar que a otra cosa). El único problema que tuvo fue que el día anterior lloviese y el terreno fuese algo más resbaladizo que una pista de patinaje...pero de eso no es culpable nadie...

Salí con Coke y juntos fuimos hasta el km 10 más o menos...y a tramos. Él está entrenando muy fuerte y la verdad es que iba sobrao. Yo me sentí super bien en todo momento, pero no era plan retrasarle, así que a partir de la mitad, ya no volví a verle el culito ni a darle la murga con mis charlas.

Tan en mi mundo iba yo bajando por una senda pedregosa y resbaladiza, que cuando de repente vi caer a una chica delante de mi, creí que aquello no estaba pasando de verdad. Paramos unos chicos y yo. Al verle sangre por la sien y que estaba mareada, casi me mareo yo por solidaridad. 
Pobrecita que porrazo se pegó. Suerte que teníamos cerca el siguiente avituallamiento y en cuestión de minutos ya estaba allí el quad para recogerla. Espero que no fuese nada.

Se me pasó el susto y seguí con ganas y energía hasta el final. 2h51min para los 21.3kms y 956m +
Entrada triunfal con una orquesta sonando en la calle (animación brutal) y la música de Adele en meta a toda castaña.

Mucha gente no llega a entender donde está el disfrute en madrugar un Domingo, correr y cansarte hasta la extenuación y que luego te puedan doler hasta las pestañas, para total no ser nunca el ganador/a ni llevarte algo más que una mochila y unas naranjas para casa. Yo siempre digo que el sentir tu propio éxito, conseguir lo que te propones, ver que eres capaz de superarte, de retar a tus límites y engrandecer con cada latido tu corazón, es una droga dura a la que todo el mundo debería engancharse.
Yo lo estoy y me siento tremendamente feliz por ello.

Ayer día 21 cumplí 42 años. Mis piernas corredoras y mi mente cada día más sosegada (viva la meditación!), siguen siendo muy jóvenes. Casi 20 años corriendo ya. Ojalá nada me pare nunca.


viernes, 3 de enero de 2014

Año nuevo, reto nuevo



Desierto de Namibia. 
220 kms en 5 días. 
Julio de 2014. 
Subir la duna más alta del mundo. 
También la más antigua.
Carrerón donde los haya.

Se dice y se escribe pronto. No creo que se corra tan rápido..,pero la ilusión no me cabe en el cuerpo...y estoy segura de que ella correrá también muchos kms por mi.

He empezado a entrenar ya y tras el 1er mes, tengo los gemelos como para partir nueces de doble capa. 
No sé cómo llegaré a Julio...pero eso ahora mismo ni lo pienso ni me importa. 
Solo quiero disfrutar del camino...y en eso estoy.

Si plantearse un reto así ilusiona, aún ilusiona más si vas a compartirlo con amigos. De nuevo viajaré con mis colegas vallisoletanos Miguel y Tere. Nuestro equipo Trail à porter a tope y en todas partes. 
Para Miguel casi será un paseo, que ya se ha recorrido unos cuantos desiertos...pero aún así pienso entrenar hasta estar tan fuerte como para darle pasón y dejarlo KO. Tiembla Miguelito, que mi tez morena seguro que viene de antepasados saharianos, hijos de la Diosa de la tribu de las mujeres descalzas!!! 
(objetivo number one para esta carrera: ampollas 0).

Por si no tuviese suficientes motivos para sentirme ilusionada y feliz, esta vez voy a llevar conmigo a mi fan incondicional número 1. Mi mejor aliada, amiga, mi guía, mi fuerza en los momentos de flaqueo... 
¡¡¡MI HERMANA SE VIENE CONMIGO!!!...
Pensar que ella vaya a estar allí esperándome tras cada meta, no me acortará los kilómetros desde luego, pero seguro que me los hará más llevaderos. 

Cuando me pasaron su llamada en el trabajo...y le oí decir: 
"Syl, que me dan vacaciones en Julio y me voy contigo a Namibia"
...se me saltaron las lágrimas!!. 
No podéis imaginar cuantísimo la quiero!!!. 

El camino hasta entonces lo recorreré con entrenamientos, carreras con mi compi y amigo Coke y muchos mimitos a mis pies. Sin duda será intenso...como la vida misma...

PD: 
Feliz 2014 a todos. Disfrutad de cada milisegundo de cada uno de vuestros días...que no se os olvide, que nunca vuelven!!!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Maratón del volcán del Etna

            Salgo en el minuto 1:34. Faltan pocos metros para acabar...de ahí el saltito de sobrada!!

Cuando una se conoce tanto, después de muchos años recorriendo caminos y poniéndose tras la línea de montones de salidas, no le resulta complicado autoinformarse de su situación física y mental tras esos primeros kms de reconocimiento de cualquier carrera.
Tal fue así el pasado Domingo, cuando vete tú a saber porqué carajo de razón, vino a mi mente aquella famosa frase del star wars, en el mismísimo km1...:

"May the Force be with you" o lo que es lo mismo, dicho por el maestro Jedi en versión española, "que la fuerza te acompañe".

No salí bien, ni me encontré ligera ni fuerte en momento alguno. No voy a pensar en todos los supuestos motivos que podrían darle explicación. Dan y daban igual...ni allí había solución y menos aún la hay aquí y ahora (dar explicaciones a toro pasado se llama buscar excusas baratas).
Esa era la sensación y con ella iba a tener que convivir y lidiar durante los 42 kms. Lo asumí tal cual para no perder tiempo en lloriqueos.

A partir de ese momento, la pelea interna entre razón y cuerpo fue de lo más bélica. Entre uno diciendo..."madre mía, hoy no puedes ni con medio culo!"...y la otra..."no le hagas ni puto caso, por culo es por donde le van a dar a tus pensamientos negativos ahora mismo"...
Ángel y Demonio, el yin y el yan...las dos caras de una misma moneda. 
Pensamientos positivos puesto en modo ON con carácter urgente. Esa fue la consigna. Así lo hice a la velocidad de los neutrinos, sin dar tregua a la negatividad de campar a sus anchas.

Aún con esas, he de decir que en ningún momento dudé de mi capacidad para poder terminar, por mucho que el tiempo límite de 6 horas fuese en mi contra o que a mitad de camino llegara a pensar que me quedaba allí para siempre a criar malvas (o pushing daysis que me gusta más como suena). Pues ni por esas!...

Empezamos con subidas y bajadas y así continuamos hasta el km5 más o menos. A partir de ahí se inicia un largo sube sube continuo y pesado que dura hasta casi el km 12 (a 2020 metros de altura). 
Yo esperaba ese km como un niño espera a los reyes magos, ya que de ahí al km 27 era todo bajada. 15 kms de bajada!!. Sonaba del copón y a mi me parecía que esa iba a ser la salvación a todos mis males. De hecho, esa bajada me había hecho temerle a esta carrera, de 0 a 10, CERO!...
Pero...meeeecccc....error!!!!!!!!(si es que no se puede ser tan ilusa!!).

El continuo descenso empinado con el inevitable freno de mano puesto sin cesar, me puso a los cuádriceps en pie de guerra. Quedaba mucha carrera por delante y entre dientes les oí decirme..."tu sigue bajando, sigue, que como sigas nos vamos a estirar hasta tu garganta!"...

Pero ese mal era subsanable al fin y al cabo...bajar más despacio y controlar los golpes contra ese suelo al que bauticé como "choco krispis" (pues eso es lo que me daba la sensación de ir pisando sin parar), ayudó algo a la mejoría...lo que no fue tan fácil subsanar fue el sustazo que me llevé tras parar en  el 1er avituallamiento del km16.

Allí fue donde decidí tomar un gel de esos con cafeína. Yo no suelo tomarla, de hecho no me he tomado un café en mi vida (bueno si, uno, del que recuerdo como si fuese ayer las 48 horas que estuve sin poder dormir). No es que esté loca y decidiera ese día probarlo (que lo he tomado otras muchas veces en carrera), sino que el Domingo mi cuerpo se ve que estaba en plan anti-todo y decidió también revelarse contra la cafeína. Y menuda me montó!!!...al cabo de unos minutos de haberlo tomado y estando de nuevo sola por esos caminos volcánicos, mi corazón empezó a cabalgar cual caballo desbocao.
Un cabalgar que me iba desde el pecho a la boca haciéndome hasta sentir ahogo y por el cual empecé a toser sin tregua. Vi que aquello iba a más, que ni bajando de ritmo se me pasaba. Miré el pulsómetro y ya iba a 190 ppm (más del 100% de mi máxima)...así que ahí fue cuando decidí parar del todo. 
Me imaginé por un segundo que me moría de un ataque al corazón allí mismo y me cagué en la cafeína, en los campos de Colombia, en el anuncio de Saimaza, en la Nespresso y hasta en el George Clooney (ya era grave la cosa).

Esperé mirando el pulsómetro, como quien mira de arriba a abajo en una noria...
"por dios que me bajen ya"!!...
Y no sé el tiempo que paré pero volví en mi...y pedí mentalmente perdón a George Clooney (por si las flies).

Inevitablemente ese momento marcó un antes y un después en mi carrera. Como dice Meritxell en su canción..."poco a poco, paso a paso, disfrutando del camino"...

Y empecé a disfrutar de hacer fotos, de los paisajes tan espectaculares, de los bosques de pinos, de las hojas otoñales amarillas haciendo de alfombra, de la negrura de aquellas piedras simulando pertenecer a otra galaxia, de la cantidad de turistas y paseantes con los que me cruzaba y que me decían..."forza ragazza"!...
Disfruté de todo; de todo, menos de correr. Mi único propósito era llegar antes del cierre y acabar con el martirio. Me costó lo mío y lo de 3 más.

La siguiente subida que duraba nada menos que 8 kms fue derrotadora. Apreté los dientes, me mandé una retahíla de frases positivas a la mente y al corazón y fui subiendo como mejor pude. Me encontré con un par de ingleses que también hacían la carrera y que iban pasándolo fatal. No era una visión que animara mucho, pero entre darle un poquito de fuerza a uno y un antiinflamatorio al otro, pues como que algo se me pasaron las penas. Mal de muchos...

Por fin el km 35 y último tramo de bajada (por llamarlo de alguna forma, porque las bajadas eran toboganes de sube-baja más largos que los de aqualandia). 7 kms para el final que me parecieron 70.

A partir del 38, empezaron a marcar los kms que faltaban en pancartas.

5...me encontré con un corredor italiano
4...nos ponemos a animarnos mutuamente 
3...eso ya no era nada, para entretenernos, él me pasa, yo le paso
2...empiezo a imaginar cómo de largos son 2 kilómetros en mis entrenamientos habituales...veo la ruta del colesterol, el eroski a lo lejos...incluso hasta parece que veo ya Carcaixent (pueblo al lado de Alzira).
1...el gps me marca la llegada del km42, El corredor italiano y yo vamos juntos...la meta debe estar al caer...la sonrisa nos ocupa toda la cara...

pero no llega...
y seguimos corriendo por camino de pinos más vacío que la nada.
Sin gente...sin sonido ni olor a meta.
Eterno no era exactamente la palabra.

En voz alta digo..."JODER, ¿Dónde está la puta meta?"...
El italiano me acompaña con un "PUTTANA"...y alguna palabra más que no capisco...

Giramos la última curva y allí veo el arco de meta.
Por mi cabeza, mi corazón, mis piernas y mi boca solo sale un POR FIN!! 

Y vencí tran 5h34min. Vencí porque fue duro. Vencí porque la mente juega un papel esencial ante situaciones como ésta y la mía fue una gran luchadora. Vencí porque pude conmigo misma. Vencí a mi propio cuerpo. Y me sentí dichosa al saberme capaz de estar por encima incluso de lo físico. No es solo cuestión de tener las piernas fuertes, la mente ha de ser más fuerte que ellas, por eso hay que entrenar a ambas.
Yo estoy en el camino. En ese camino en el que todas las flechas me indican que elija la dirección que elija, acertaré, principalmente porque siempre seré fuerte para poder con todo lo que la vida me depare y ofrezca.