miércoles, 22 de enero de 2014

Trail de Barxeta 2014

Conocí al grupo de los "chalaos", amigos de Coke. Encantadores todos a la par que divertidos.

Con mi Carlitos al que hacía muchos meses que no veía. Un gran amigo de abrazos únicos!

Era la tercera edición de la carrera de montaña de Barxeta. No había ido a ninguna y la verdad es que me llevé un muy buen sabor de boca. 

Creo que de entre las razones principales está el reencuentro con muchos amigos (Carlitos, Rakala, algunos compañeros de mi curro actuales y pasados y hasta mis compis del tri), así como también el conocer al grupo de los "chalaos" o a Manu Zafra. 
Y como no, el tener conmigo a mis amigos Coke, Cris y Sergio.
La verdad es que los amigos forman parte de todo lo que uno siente cuando va a una carrera, son parte del paisaje, de las cuestas y hasta de la meta. Sin ellos, sin duda alguna, un día de carrera tendría mucho menos sentido.

Me encantó Barxeta. La organización me pareció muy buena desde el principio. 1500 participantes y recoger el dorsal en cero coma...ya dice mucho de ella.
La carrera es muy bonita y da pie a disfrutar mucho de correr (cosa que en algunas no pasa...que casi te dedicas más a escalar que a otra cosa). El único problema que tuvo fue que el día anterior lloviese y el terreno fuese algo más resbaladizo que una pista de patinaje...pero de eso no es culpable nadie...

Salí con Coke y juntos fuimos hasta el km 10 más o menos...y a tramos. Él está entrenando muy fuerte y la verdad es que iba sobrao. Yo me sentí super bien en todo momento, pero no era plan retrasarle, así que a partir de la mitad, ya no volví a verle el culito ni a darle la murga con mis charlas.

Tan en mi mundo iba yo bajando por una senda pedregosa y resbaladiza, que cuando de repente vi caer a una chica delante de mi, creí que aquello no estaba pasando de verdad. Paramos unos chicos y yo. Al verle sangre por la sien y que estaba mareada, casi me mareo yo por solidaridad. 
Pobrecita que porrazo se pegó. Suerte que teníamos cerca el siguiente avituallamiento y en cuestión de minutos ya estaba allí el quad para recogerla. Espero que no fuese nada.

Se me pasó el susto y seguí con ganas y energía hasta el final. 2h51min para los 21.3kms y 956m +
Entrada triunfal con una orquesta sonando en la calle (animación brutal) y la música de Adele en meta a toda castaña.

Mucha gente no llega a entender donde está el disfrute en madrugar un Domingo, correr y cansarte hasta la extenuación y que luego te puedan doler hasta las pestañas, para total no ser nunca el ganador/a ni llevarte algo más que una mochila y unas naranjas para casa. Yo siempre digo que el sentir tu propio éxito, conseguir lo que te propones, ver que eres capaz de superarte, de retar a tus límites y engrandecer con cada latido tu corazón, es una droga dura a la que todo el mundo debería engancharse.
Yo lo estoy y me siento tremendamente feliz por ello.

Ayer día 21 cumplí 42 años. Mis piernas corredoras y mi mente cada día más sosegada (viva la meditación!), siguen siendo muy jóvenes. Casi 20 años corriendo ya. Ojalá nada me pare nunca.


viernes, 3 de enero de 2014

Año nuevo, reto nuevo



Desierto de Namibia. 
220 kms en 5 días. 
Julio de 2014. 
Subir la duna más alta del mundo. 
También la más antigua.
Carrerón donde los haya.

Se dice y se escribe pronto. No creo que se corra tan rápido..,pero la ilusión no me cabe en el cuerpo...y estoy segura de que ella correrá también muchos kms por mi.

He empezado a entrenar ya y tras el 1er mes, tengo los gemelos como para partir nueces de doble capa. 
No sé cómo llegaré a Julio...pero eso ahora mismo ni lo pienso ni me importa. 
Solo quiero disfrutar del camino...y en eso estoy.

Si plantearse un reto así ilusiona, aún ilusiona más si vas a compartirlo con amigos. De nuevo viajaré con mis colegas vallisoletanos Miguel y Tere. Nuestro equipo Trail à porter a tope y en todas partes. 
Para Miguel casi será un paseo, que ya se ha recorrido unos cuantos desiertos...pero aún así pienso entrenar hasta estar tan fuerte como para darle pasón y dejarlo KO. Tiembla Miguelito, que mi tez morena seguro que viene de antepasados saharianos, hijos de la Diosa de la tribu de las mujeres descalzas!!! 
(objetivo number one para esta carrera: ampollas 0).

Por si no tuviese suficientes motivos para sentirme ilusionada y feliz, esta vez voy a llevar conmigo a mi fan incondicional número 1. Mi mejor aliada, amiga, mi guía, mi fuerza en los momentos de flaqueo... 
¡¡¡MI HERMANA SE VIENE CONMIGO!!!...
Pensar que ella vaya a estar allí esperándome tras cada meta, no me acortará los kilómetros desde luego, pero seguro que me los hará más llevaderos. 

Cuando me pasaron su llamada en el trabajo...y le oí decir: 
"Syl, que me dan vacaciones en Julio y me voy contigo a Namibia"
...se me saltaron las lágrimas!!. 
No podéis imaginar cuantísimo la quiero!!!. 

El camino hasta entonces lo recorreré con entrenamientos, carreras con mi compi y amigo Coke y muchos mimitos a mis pies. Sin duda será intenso...como la vida misma...

PD: 
Feliz 2014 a todos. Disfrutad de cada milisegundo de cada uno de vuestros días...que no se os olvide, que nunca vuelven!!!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Maratón del volcán del Etna

            Salgo en el minuto 1:34. Faltan pocos metros para acabar...de ahí el saltito de sobrada!!

Cuando una se conoce tanto, después de muchos años recorriendo caminos y poniéndose tras la línea de montones de salidas, no le resulta complicado autoinformarse de su situación física y mental tras esos primeros kms de reconocimiento de cualquier carrera.
Tal fue así el pasado Domingo, cuando vete tú a saber porqué carajo de razón, vino a mi mente aquella famosa frase del star wars, en el mismísimo km1...:

"May the Force be with you" o lo que es lo mismo, dicho por el maestro Jedi en versión española, "que la fuerza te acompañe".

No salí bien, ni me encontré ligera ni fuerte en momento alguno. No voy a pensar en todos los supuestos motivos que podrían darle explicación. Dan y daban igual...ni allí había solución y menos aún la hay aquí y ahora (dar explicaciones a toro pasado se llama buscar excusas baratas).
Esa era la sensación y con ella iba a tener que convivir y lidiar durante los 42 kms. Lo asumí tal cual para no perder tiempo en lloriqueos.

A partir de ese momento, la pelea interna entre razón y cuerpo fue de lo más bélica. Entre uno diciendo..."madre mía, hoy no puedes ni con medio culo!"...y la otra..."no le hagas ni puto caso, por culo es por donde le van a dar a tus pensamientos negativos ahora mismo"...
Ángel y Demonio, el yin y el yan...las dos caras de una misma moneda. 
Pensamientos positivos puesto en modo ON con carácter urgente. Esa fue la consigna. Así lo hice a la velocidad de los neutrinos, sin dar tregua a la negatividad de campar a sus anchas.

Aún con esas, he de decir que en ningún momento dudé de mi capacidad para poder terminar, por mucho que el tiempo límite de 6 horas fuese en mi contra o que a mitad de camino llegara a pensar que me quedaba allí para siempre a criar malvas (o pushing daysis que me gusta más como suena). Pues ni por esas!...

Empezamos con subidas y bajadas y así continuamos hasta el km5 más o menos. A partir de ahí se inicia un largo sube sube continuo y pesado que dura hasta casi el km 12 (a 2020 metros de altura). 
Yo esperaba ese km como un niño espera a los reyes magos, ya que de ahí al km 27 era todo bajada. 15 kms de bajada!!. Sonaba del copón y a mi me parecía que esa iba a ser la salvación a todos mis males. De hecho, esa bajada me había hecho temerle a esta carrera, de 0 a 10, CERO!...
Pero...meeeecccc....error!!!!!!!!(si es que no se puede ser tan ilusa!!).

El continuo descenso empinado con el inevitable freno de mano puesto sin cesar, me puso a los cuádriceps en pie de guerra. Quedaba mucha carrera por delante y entre dientes les oí decirme..."tu sigue bajando, sigue, que como sigas nos vamos a estirar hasta tu garganta!"...

Pero ese mal era subsanable al fin y al cabo...bajar más despacio y controlar los golpes contra ese suelo al que bauticé como "choco krispis" (pues eso es lo que me daba la sensación de ir pisando sin parar), ayudó algo a la mejoría...lo que no fue tan fácil subsanar fue el sustazo que me llevé tras parar en  el 1er avituallamiento del km16.

Allí fue donde decidí tomar un gel de esos con cafeína. Yo no suelo tomarla, de hecho no me he tomado un café en mi vida (bueno si, uno, del que recuerdo como si fuese ayer las 48 horas que estuve sin poder dormir). No es que esté loca y decidiera ese día probarlo (que lo he tomado otras muchas veces en carrera), sino que el Domingo mi cuerpo se ve que estaba en plan anti-todo y decidió también revelarse contra la cafeína. Y menuda me montó!!!...al cabo de unos minutos de haberlo tomado y estando de nuevo sola por esos caminos volcánicos, mi corazón empezó a cabalgar cual caballo desbocao.
Un cabalgar que me iba desde el pecho a la boca haciéndome hasta sentir ahogo y por el cual empecé a toser sin tregua. Vi que aquello iba a más, que ni bajando de ritmo se me pasaba. Miré el pulsómetro y ya iba a 190 ppm (más del 100% de mi máxima)...así que ahí fue cuando decidí parar del todo. 
Me imaginé por un segundo que me moría de un ataque al corazón allí mismo y me cagué en la cafeína, en los campos de Colombia, en el anuncio de Saimaza, en la Nespresso y hasta en el George Clooney (ya era grave la cosa).

Esperé mirando el pulsómetro, como quien mira de arriba a abajo en una noria...
"por dios que me bajen ya"!!...
Y no sé el tiempo que paré pero volví en mi...y pedí mentalmente perdón a George Clooney (por si las flies).

Inevitablemente ese momento marcó un antes y un después en mi carrera. Como dice Meritxell en su canción..."poco a poco, paso a paso, disfrutando del camino"...

Y empecé a disfrutar de hacer fotos, de los paisajes tan espectaculares, de los bosques de pinos, de las hojas otoñales amarillas haciendo de alfombra, de la negrura de aquellas piedras simulando pertenecer a otra galaxia, de la cantidad de turistas y paseantes con los que me cruzaba y que me decían..."forza ragazza"!...
Disfruté de todo; de todo, menos de correr. Mi único propósito era llegar antes del cierre y acabar con el martirio. Me costó lo mío y lo de 3 más.

La siguiente subida que duraba nada menos que 8 kms fue derrotadora. Apreté los dientes, me mandé una retahíla de frases positivas a la mente y al corazón y fui subiendo como mejor pude. Me encontré con un par de ingleses que también hacían la carrera y que iban pasándolo fatal. No era una visión que animara mucho, pero entre darle un poquito de fuerza a uno y un antiinflamatorio al otro, pues como que algo se me pasaron las penas. Mal de muchos...

Por fin el km 35 y último tramo de bajada (por llamarlo de alguna forma, porque las bajadas eran toboganes de sube-baja más largos que los de aqualandia). 7 kms para el final que me parecieron 70.

A partir del 38, empezaron a marcar los kms que faltaban en pancartas.

5...me encontré con un corredor italiano
4...nos ponemos a animarnos mutuamente 
3...eso ya no era nada, para entretenernos, él me pasa, yo le paso
2...empiezo a imaginar cómo de largos son 2 kilómetros en mis entrenamientos habituales...veo la ruta del colesterol, el eroski a lo lejos...incluso hasta parece que veo ya Carcaixent (pueblo al lado de Alzira).
1...el gps me marca la llegada del km42, El corredor italiano y yo vamos juntos...la meta debe estar al caer...la sonrisa nos ocupa toda la cara...

pero no llega...
y seguimos corriendo por camino de pinos más vacío que la nada.
Sin gente...sin sonido ni olor a meta.
Eterno no era exactamente la palabra.

En voz alta digo..."JODER, ¿Dónde está la puta meta?"...
El italiano me acompaña con un "PUTTANA"...y alguna palabra más que no capisco...

Giramos la última curva y allí veo el arco de meta.
Por mi cabeza, mi corazón, mis piernas y mi boca solo sale un POR FIN!! 

Y vencí tran 5h34min. Vencí porque fue duro. Vencí porque la mente juega un papel esencial ante situaciones como ésta y la mía fue una gran luchadora. Vencí porque pude conmigo misma. Vencí a mi propio cuerpo. Y me sentí dichosa al saberme capaz de estar por encima incluso de lo físico. No es solo cuestión de tener las piernas fuertes, la mente ha de ser más fuerte que ellas, por eso hay que entrenar a ambas.
Yo estoy en el camino. En ese camino en el que todas las flechas me indican que elija la dirección que elija, acertaré, principalmente porque siempre seré fuerte para poder con todo lo que la vida me depare y ofrezca. 
















lunes, 14 de octubre de 2013

I trail Riba Roja

Los 3 meninets antes de la carrera (Cris, Syl y Kike)
Cris, Kike y yo nos besamos. Siempre lo hacemos antes de darse el disparo de salida. Ellos van a su ritmo, yo al mío...por eso es esencial la despedida, ya que desde que ellos lleguen a meta hasta que llegue yo, pueden incluso llegar a echarme de menos.

Era la 1a edición del Trai de Riba Roja y sin desmerecer el esfuerzo de la organización y los voluntarios, un poco sí se notó. Eso provocó un caos de corredores nada más empezar, que nos tuvo parados más de 20 mins (suena exagerado pero prometo que no lo es). Entre un túnel por el que había que pasar agachados (yo menos por mi altura estilo Gasol) y una bajada técnica que hizo descender a algunos hasta de culo...aquello más que una carrera parecía el rocío. 

A partir de ahí y llegado el punto de separación de unos y otros, aquello ya se hizo bastante más llevadero, de hecho, pocos kms más adelante, ya iba más sola que la una, acompañada únicamente de algunos pajarillos y lagartijas del terreno.

La verdad es que algo que me encanta de las carreras de montaña, son esos momentos en solitario por las alturas. Es como estar entrenando pero por paisajes y caminos nuevos...y eso yo lo disfruto barbaridades (a pesar de no poder charlar, claro, que también  me gusta lo mío!!).

La carrera era un continuo rompe piernas aunque más llevadero de lo que pensaba al principio.
En una de las últimas subidas, allá por el km 20, empecé a subir más despacio ya de lo normal. 
Tenía calor, ganas de llegar y mucha sed. En ese momento me adelantan dos hombres que corrían juntos y me dicen:  "Llevas toda la carrera delante de nosotros, no puedes dejar que te pasemos ahora que ya vamos a terminar!!!"...Les digo que no importa (yo ni les había visto, la verdad) y que tiren.
Vuelven a insistir..."venga mujer!!, vuelve a tu sitio que acabemos como íbamos"...

Respiro hondo, saco fuerzas del bolsillo y hago el último esfuerzo por no quedar mal. Llegamos a meta y nos pegamos un super abrazo los 3 (los dos hombres y yo). Siempre me hacen gracia estas situaciones. El cariño hacia los compañeros de carrera que no conoces de nada es desmesurado al cruzar la meta. Desmesurado pero muy sincero. Supongo que las endorfinas causan ese efecto de amor al prójimo incontenible. Por eso siempre pienso que los deportistas que comparten sensaciones, se hacen también mejores personas.

Llegar a meta, comer, beber y esperar a la entrega de trofeos ( porque mi amiga Cris fue 1a veterana y 3a de la general) fue la guinda del pastel.
La de tonterías por segundo que pudimos soltar entre los 3 (Cris, Kike y yo), nos hizo reír y disfrutar de haber compartido una bonita mañana de Domingo como siempre que estamos juntos. 
I love you so much my friends!!!

Ps1: Hace 2 semanas ya de esta carrera, pero es que el tiempo pasa tan rápido que me cuesta bastante más contarlo que vivirlo!!!

Ps2: La siguiente parada ya será el próximo reto que tengo organizado con mi compi Miguel del Trail à Porter.
El 3 de Noviembre, si la lava y el volcán nos lo permiten, correremos el maratón del Etna en Sicilia.
Nos estamos preparando hace varios meses (ambos con alguna lesión dando guerra entre medias), pero eso no quita que de nuevo la ilusión la tengamos por las nubes. 

Ps3: Faltando tan poco, hoy es el día que sigo sin entender porqué todo el mundo nos dice que allí hace un frío del copón. ¿Se habrán congelado los volcanes con tantos problemas en la capa de ozono o algo?...
En fin...no lo sé...pero cuando lo sepa, ya lo contaré.

viernes, 27 de septiembre de 2013

And 20 years later...









20 años son muchos años. Es cierto que la vida pasa rápido, pero también lo es el hecho de tener millones de vivencias cada nuevo año. El tiempo vuela, pero siempre lo hace de forma intensa o de eso se trata si lo que se pretende es vivir...


Cuando empecé a ver a mis ex-compañeros en aquel Student centre del South Bank University el sábado noche 20 años después, fue casi como sentir que el tiempo no había pasado. 
Reconocí todas las caras. Puse nombres de nuevo de quienes los había olvidado. 
Nos besamos, abrazamos, comimos, bebimos y hablamos y hablamos y hablamos. Nos contamos las vidas. Nos enseñamos fotos, vídeos. Quisimos resumir lo más brevemente posible todo ese tiempo pasado. 
Fue especial. Algo distinto a todo. Amigos que lo fueron en su día volvían a ti como si nada hubiese cambiado.

Como el mundo es tan pequeño y locos hay en todas partes, charlé con Laurent (francés) sobre su iniciación a las carreras ultras, también con Brigitte, cuyo marido no deja km por recorrer ni país por visitar. Hasta casi me dejé liar para la eco-trail de Paris del próximo mes de Marzo. Vamos, que fui feliz de volver a verles y de tener tantos temas comunes de los que hablar sin haber sabido unos de los otros durante tanto tiempo.

Me encantó la experiencia del reencuentro. Sería bonito volver a verles dentro de otros 20 años (con dentaduras postizas, como decía Cecile, una de las chicas francesas).

Si esas horas del sábado noche fueron especiales, también lo fue el resto del fin de semana compartido con Eva, Graciela (Erasmus Madrid) y Chiara (Italia) en el hotel que fue la antigua residencia de estudiantes. 
Eva fue mi compi de casa cuando estuvimos viviendo en Londres (adjunta foto de nuestra puerta, que volvimos las dos a visitar), con ella dormía y con ella volví a dormir ahora en el hotel.
El reírnos juntas tanto como antaño (me encanta la gente con la que no puedo dejar de decir tonterías, del disfrute que me causa oírles reír; Eva es una de ellas) fue sin duda lo mejor de todo. 

Aunque no puedo negar que salir a correr 18 kms el sábado temprano, por todo el centro de Londres, por sus parques (St Jame's, Green, Hyde Park, Kensington...), también tuvo su parte de megaevento para mi. Llegué incluso a llorar de emoción en algunos momentos. Tantos recuerdos agolpados en mi mente, me hicieron comprender el motivo de mi enamoramiento por Londres. 

Volví a casa hace 5 días...y todavía echo de menos la ciudad y a mis compis. Ojala no tarde tanto en volver allí otra vez!!...

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, el Domingo quedé a comer también con mis niños (de 29 y 26 años ya), con los que viví 3 años después del Erasmus. Ha pasado mucho tiempo, pero yo sigo viéndoles y sintiéndoles igual que hace 17 años...son mis hermanitos pequeños, dulces, educados y cariñosos de siempre. A ellos les he visto ya varias veces desde entonces, pero aún así, estoy deseando que vengan de nuevo a Valencia y conozcan a mi pequeñaja Luna. Son parte de mi familia. Mi vida cambió mucho a raíz de vivir con ellos y compartir también tanto con su madre (que falleció en el 2007)...y eso jamás lo podré olvidar...ni a Carol (my English mum), tampoco. 

Nada, que estoy de un ñoño que no hay quien me aguante...y ahora me iba a poner a hablar de carreras y retos, pero hoy no me apetece. Otro día será..., don't worry, que no pasarán 20 años...

Happy weekend to everybody!!


viernes, 13 de septiembre de 2013

Toc, toc?...oui, c'est moi (y la rutina volvió)


De picnic con los amigos

Nuestros peques

Los chiquititos

Las mamás

                                                                    Las adolescentes
                                             Día de la pulpada, con posterior pintada facial

La 8ª edición de mi carrera, que este año volvió a batir récord (77).
mi chica tras nadar en el pantano

Fiesta cumple sorpresa a mi amiga Syl


Una noche de juerga de entre tantas
 
 
Pasan los años y sigo siendo igual de feliz cada vez que piso la tierra gallega de mi padre. Haber veraneado allí desde siempre, tener a los mismos amigos con los que reencontrarme cada año, que ahora nuestros hijos disfruten juntos, que sigamos riendo, saliendo y bailando como cuando teníamos 15 años, es siempre la guinda del pastel que completa  lo mejor de mis vacaciones.

Recuerdo mis viajes en coche de vuelta a casa de pequeña llorando a moco tendido hasta llevar más de 100kms de recorrido. Recuerdo a mi padre diciendo que parase de llorar porque el año pasaba volando. Recuerdo cuánto se me encogía el corazón al oír la palabra "año" (eso aún me hacía llorar más). Recuerdo la emoción que sentía, meses más adelante, al recibo de cada carta escrita a mano.

Este año vi a las hijas adolescentes de algunas de mis amigas llorando así al despedirse y volví a recordar aquella tristeza. ¿Será que los años y la experiencia nos hacen más fuertes o que simplemente el sentido de la vergüenza nos va en aumento?...no lo sé...pero yo desde luego que las entiendo, al igual que entiendo los lloros de los niños estos días cuando empiezan el colegio (yo también hubiese ido llorando a trabajar mi día de vuelta...pero me aguanté, más que nada porque no me acompañó mi madre para consolarme!!!).

Todo llega y todo pasa, pero yo tengo una facilidad tan tremenda para la desconexión, que luego no me reconecta ni el tate. Me ha costado volver, pero aquí estoy de nuevo...y con muchas novedades que contar próximamente.

Arrivederci y feliz fin de semana!!!



miércoles, 24 de julio de 2013

I Trail Bicorp Aventura

Coke y yo un rato antes de darse la salida. El calor que hacía era para haber elegido mar en lugar de montaña, pero a veces pecamos de anormales y hacemos de todo menos acertar!...

Aún sigo sin comprender cómo pudo ser que al ver la publicidad de esta carrera yo no leyese la palabra "Aventura". Imagino que debí dar por supuesto que para mi todos los trails lo eran...
Pero claro, aventura es como lo vivo yo porque siempre hay un "algo" que contar después, caídas, golpes, sorpresas, encuentros, charlas, etc...pero ahora ya sé que si esa palabra va añadida al nombre de la carrera, es que algún extra imprevisto tienen organizado.

Y qué bueno que eso fuera así!!...

Bicorp es un pueblo lindísimo de montaña al que ya había ido bastantes veces de excursión, pero ésta era la primera vez que iba para una carrera (hecho lógico siendo este trail su 1ª edición).

Llegamos pronto y sin perdernos (cosa rara de cojones en nosotros). Hacía un calorazo que hasta las chicharras dormían la siesta a pierna suelta. Coke y yo no hacíamos más que imaginar otras situaciones por las que cambiar ese momento de clima sahariano (tomar un mojito frente al mar fue la opción más votada), pero ya estábamos allí y no era plan largarnos tras 1 hora de viaje en coche, la siesta sin disfrutar y la comida todavía a mitad esófago.
A lo hecho pecho!

A las 19.30 en punto se dio la salida y empezó la diversión (desde el mismo minuto 1). Primeros kilómetros directamente hacia arriba, sin tregua ni para medio aliento. Un poco de asfalto y llegada a zona de montaña preciosa.
Cuando aquello parecía que ya se ondulaba y podíamos empezar a hablar (Coke y yo medimos la dificultad de las carreras según conversación verdulera o conversación monosilábica), llegó la sorpresa...el río.
Río que aunque lo intentaras bordear las primeras veces, no te permitía vía de escape en las siguientes. Caías a él, si o si...como esa sensación que da el vértigo, que parece que te llama por mucho que quieras hacerte el longuis.

No podía dar crédito cuando en uno de los tramos de río, vi que al meterme (el agua estaba fría del copón) no tocaba el suelo y tuve que empezar incluso a nadar!...qué risas por dios!!...cómo me pesaban las zapas!!...
Nadando a perrito salí de allí como pude. Mojada pero contenta; hasta que el guay de Coke soltó lo de "he aprovechado que pasábamos por el agua para mear"!!!...
¿pero será gorrinaco el tío?...él y a saber cuantos más!!
Pero como en toda situación, que por extraña que sea, siempre me vienen pensamientos positivos... llegó uno de esos apaciguadores del asco por vía rápida...
"menos mal que la urea es super buena para la piel!!".

A partir de allí, pesando mil quinientos kilos de más y sin parar de escurrirme la falda, corrimos todo lo que pudimos (que no es mucho nunca, pero es lo que dan de si nuestras piernas o nuestras ganas).
Y llegamos a meta, sonriendo... y sellando la carrera, como siempre, con un gran achuchonazo.

Eran las 21.30 de la noche y nos esperaban los amigos en Tavernes playa (a más de hora y pico de allí). Habíamos tardado 2 horas paras los 15 kilómetros. No nos quedaba otra que compartir duchas para poder salir zumbando. Total, ¿qué más daba?...este Coke es de casa y ya son muchos años de habernos visto de sobra tanto por dentro como por fuera...
¡¡¡a ver si a la otra me frotas la espalda, mameluco!!!

Que disfruté, que me pareció un recorrido super bonito, que me reí, que me mojé hasta el cuello y que la organización fue de 10, va todo en un pack de sensaciones que seguro me durará hasta la próxima edición.
Gracias Bicorp!. Gracias Cokito!